jueves, 6 de octubre de 2011

Exp/Edición es un viaje colectivo

Analía Solomonoff | LAST

Este año el Foro de Ediciones Contemporáneas expande su territorio sumando al proyecto un dispositivo móvil. Una estrategia de difusión e interacción dirigida a nuevos públicos, un elemento que enfatiza el carácter rizomático del Foro. Exp/Edición, librero móvil, desplaza el “centro de operaciones” y pone en circulación no sólo libros sino la oportunidad de crear nuevas redes. Multiplica las posibilidades, suma puntos de vista e ideas. Exp/Edición es un objeto itinerante que se transforma en su recorrido y se somete a las necesidades del momento. Un viaje colectivo, un punto de partida.

Y poner las cosas en movimiento es simplemente estar dispuesto a que sean afectadas. Cargado de libros, manifiesta y se abre a replantear un espacio de lectura, de conexión, donde no sólo el acto de leer está implicado sino que, de manera intrínseca, propone un lugar de convivencia, de intercambio, de juego, un punto de partida que se estaciona en las esquinas, en los parques, en la calle y detona actividades o simplemente se queda esperando a los curiosos transeúntes o a los visitantes locales para después seguir su camino nómada.

Este librero móvil es un detonador híbrido de mecanismos no tradicionales de lectura, donde el libro no es una imposición relacionada con “el saber” o el “deber ser”. No se limita a repetir el discurso de fomentar la lectura o adoctrinar sobre lo “bueno”que es leer. Es simplemente un “objeto editorial” con su propio discurso y modo de operar, dispuesto a mutar camaleónicamente en sincronía con el entorno y sujeto a la afectación de aquellos que se acerquen, de todas las edades, a él.

Un montón de libros, más de 300, se alistan para salir a pasear. Les espera la visita de manos ansiosas, hojeadas veloces, lecturas a la luz del día y sobrevivir bajo la intemperie o lluvia. Mientras recorran las calles, desplanzándose de una sede a otra, esperan generar curiosidad y preguntas a su paso. No es el hilo negro este librero móvil, sin embargo es la materialización de la constante búsqueda del Foro de Ediciones Contemporáneas por activar un proyecto que propone dar lugar y difusión a las editoriales que lo conforman y, al mismo tiempo, abrir su “campo de batalla” a nuevas geografías y contextos.

No apuesta a la concentración, o a depender de las variables lugar y tiempo, Exp/Edición experimenta, improvisa y crea con el libro bajo el brazo. Una vez en total calma exp-edición se anunciará como un lugar abierto, una biblioteca donde se permite hasta gritar, un espacio con talleres y actividades que sacudan los conceptos tradicionales de lectura y aproximación al mundo de la edición.

Exp/Edición. Librero Móvil de Ediciones Contemporáneas se inaugura este sábado 8 de octubre a las 16:00 hrs. en Casa Vecina. De manera simultánea, como parte del ciclo Fuera de sala se presenta Spleen e ideal, intervención en vivo del artista Gustavo Abascal.

martes, 4 de octubre de 2011

Inauguración EXP-EDICIÓN





Desde hace cuatro años el Museo de Arte Carillo Gil desarrolla el Foro de Ediciones
Contemporáneas, el cual busca transformar el espacio del museo en una feria de libros de arte, revistas, proyectos editoriales alternativos, independientes e innovadores de México y otros países.
“Ocupar” el museo durante tres días para generar estos diálogos e intercambios es una verdadera apuesta que año tras año continúa fortaleciéndose como un espacio de referencia en el mundo editorial contemporáneo latinoamericano. Como condición de participación, las editoriales involucradas donaron ejemplares de sus publicaciones.
Así, durante tres años, hemos recibido más de 300 publicaciones contemporáneas que se han unido al acervo de consulta del MACG. Sin embargo, tanto la biblioteca como el foro siguen ocurriendo hacia el interior del museo, dejando sin posibilidad de acceso a ese material a muchísimas personas que podrían estar interesadas en consultarlo.
Con el objetivo de acercar estas publicaciones inéditas y vinculadas al arte a un público al que generalmente no llegan, así como generar un espacio que fomente la lectura y promueva un lugar de diálogo y reflexión sobre las estrategias editoriales contemporáneas nace: EXP-EDICIÓN. Librero móvil de ediciones contemporáneas. A partir de un diseño flexible, EXP-EDICIÓN es un dispositivo que ofrece múltiples posibilidades de uso y apropiación de los diversos espacios públicos por donde circulará, siendo al mismo tiempo una biblioteca móvil de consulta, un espacio de encuentro para impartir talleres, presentar libros y proyectos editoriales novedosos y audaces.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Inventar el libro / Juan Villoro

En tiempos en que los más pesimistas comienzan a especular sobre su pronta desaparición, ¿qué pasaría si volteáramos la historia y el libro impreso acabara de nacer?

¿Qué tan novedoso debe ser un invento? La importancia de un producto suele depender de su capacidad de sustituir a otro. La tecnología necesita contrastes; sus aportaciones se miden en relación con lo que había antes. El inventor es el hombre que llega después.

Lo nuevo existe en serie: es la última parte de una secuencia, requiere de algo que lo anteceda. Esto lleva a una pregunta: ¿podemos inventar hacia atrás? ¿Qué pasa si le asignamos otro orden a la historia de la técnica?

Imaginemos una sociedad con escritura y alta tecnología, pero sin imprenta. Un mundo donde se lee en pantallas y se dispone de muy diversos soportes electrónicos. Abundan los receptores de textos e incluso se han diseñado pastillas con resúmenes de libros y métodos hipnóticos para absorber documentos. Esa civilización ha transitado de la escritura en arcilla a los procesadores de palabras sin pasar por el papel impreso. ¿Qué sucedería si ahí se inventara el libro? Sería visto como una superación de la computadora, no solo por el prestigio de lo nuevo, sino por los asombros que provocaría su llegada.

Los irrenunciables beneficios de la computación no se verían amenazados por el nuevo producto, pero la gente, tan veleidosa y afecta a comparar peras con manzanas, celebraría la ultramodernidad del libro.

Después de años ante las pantallas, se dispondría de un objeto que se abre al modo de una ventana o una puerta. Un aparato para entrar en él.

Por primera vez el conocimiento se asociaría con el tacto y con la ley de gravedad. El invento aportaría las inauditas sensaciones de lo que solo funciona mientras se sopesa y acaricia. La lectura se transformaría en una experiencia física. Con el papel en las manos, el lector advertiría que las palabras pesan y que pueden hacerlo de distintos modos.

La condición portátil del libro cambiaría las costumbres. Habría lectores en los autobuses y en el metro, a los que se les pasaría la parada por ir absortos en las páginas (así descubrirían que no hay medio de transporte más poderoso que un libro).

La variedad de ediciones fomentaría el coleccionismo; los pretenciosos podrían encuadernar volúmenes que no han leído y los cazadores de rarezas podrían buscar títulos esquivos y acaso inexistentes. Solo los tradicionalistas extrañarían la primitiva edad en que se leía en pantalla.

En su variante de bolsillo, el libro entraría en la ropa y sería llevado a todas partes. Esta ubicuidad fomentaría prácticas escatológicas en las que no nos detendremos. Baste decir que acompañaría a quienes necesitaran de distracción para ir al baño.

Las más curiosas consecuencias del invento tardarían algún tiempo en advertirse. Una de ellas está al margen de la ciencia y la comprobación empírica, pero sin duda existe. El libro se mueve solo. Lo dejas en el escritorio y aparece en el buró; lo colocas en la repisa de los poetas románticos y emerge en un coloquio de helenistas. Las bibliotecas no conocen el sosiego.

El hecho de que incluso los tomos pesados se desplacen sin ser vistos representaría un misterio menor, como el de los calcetines a los que se les pierde un par en el camino a la azotea, si no fuera porque los libros se mueven por una causa: buscan a sus lectores o se apartan de ellos. Hay que merecerlos. El password de un libro es el deseo de adentrarse en él.

Las pantallas son magníficas, pero les somos indiferentes. En cambio, los libros nos eligen o repudian.

Otras virtudes serían menos esotéricas. ¡Qué descanso disponer de una tecnología definitiva! El sistema operativo de un libro no debe ser actualizado. Su tipografía es constante. Eso sí: su mensaje cambia con el tiempo y se presta a nuevas interpretaciones.

Para quienes vivimos en tristes ciudades en las que se va la luz, el libro representa un motor de búsqueda que no requiere de pilas ni electricidad.

Qué alegrías aportaría el inesperado invento del libro en una comunidad electrónica. Después de décadas de entender el conocimiento como un acervo interconectado, un sistema de redes, se descubriría la individualidad. Cada libro contiene a una persona. No se trata de un soporte indiferenciado, un depósito donde se pueden borrar o agregar textos, sino de un espacio irrepetible. Llevarse un libro de vacaciones significaría empacar a un sueco intenso o a una ceremoniosa japonesa.

Con el advenimiento del libro, la gente se singularizaría de diversos modos. Esto tendría que ver con los plurales contenidos y la manera de leerlos, pero también con el diseño. Los fetichistas podrían satisfacer anhelos que desconocían.

¿Hasta dónde podemos apropiarnos de un artefacto? El libro es el único aparato que se inventó para ser dedicado, ya sea por los autores o por quienes lo regalan. Qué extraño sería instalar un programa de Word dedicado con cariño a la esposa de Bill Gates. En cambio, el libro llegó para ser firmado y para escribir un deseo en la primera página.

Las novedades deslumbran a la gente. El libro ya cambió al mundo. Si se inventara hoy, sería mejor.

Revista El Malpensante #101
http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1352

miércoles, 28 de septiembre de 2011

NY ART BOOK FAIR 2011






Por tercer año consecutivo la Feria del Libro de Arte de NY (NY Art Book Fair), organizada por Printed Matter, se lleva a cabo en el PS1 del MOMA. Se hará una vista previa en la tarde del jueves 29 de septiembre. La Feria es gratuita y abierta al público, cuenta con más de 200 expositores de 20 países. La NY Art Book Fair es el evento más importante del mundo de libros de artistas, catálogos de arte contemporáneo y monografías, revistas de arte, revistas y artista-fanzine.


Los expositores incluyen las prensas internacionales, libreros,distribuidores anticuarios, artistas y editores independientes de más de veinte países. 16.500 personas asistieron a la NY Art Book Fair 2010, la última edición de este lugar favorito para el encuentro de los coleccionistas de libros, comerciantes, artistas, curadores, editores independientes, y otros entusiastas del arte.

La NY Art Book Fair 2011 incluyen proyectos especiales, proyecciones, firmas de libros, y actuaciones, a lo largo del fin de semana. El Aula —series curadas de talleres para artistas,lecturas y discusiones— y la quinta
Conferencia del Libro de Artista Contemporáneo —un simposio dinámico de dos días sobre nuevas prácticas y debates en torno a arte-cultura-libro— involucrán a los visitantes en una intensa conversación que durará todo el fin de semana

martes, 27 de septiembre de 2011